Showing posts with label enfermedades cardiovasculares. Show all posts
Showing posts with label enfermedades cardiovasculares. Show all posts

Tuesday, May 20, 2008

CALIDAD DE VIDA

Es tan estrecho el vínculo entre alimentos y salud que podemos asegurar que: "los alimentos que comemos se transforman en nosotros". Somos una compleja arquitectura viviente, pensante y perfecta que se construye con materiales obtenidos de la naturaleza y que son ingresados al organismo por medio de los alimentos. Esta compleja y perfecta arquitectura presenta 2 pequeñas imperfecciones... ¿imperfecciones?, se enferma y también muere. La muerte viene como marca de fábrica, esta en nuestro código de barras, imposible eludirla. La enfermedad, sin embargo, tiene 2 variantes, aquella que se presenta como parte de la compleja malla genética, situación que podemos denominar "falla de construcción" y, la segunda, deterioro de la salud que se manifiesta como consecuencia de un medio ambiente agresivo; una tercera variante puede describirse como una combinación de las 2 primeras, vale decir, una falla en la arquitectura cuya sintomatología puede ser gatillada por la presencia de un medio ambiente poco amigable. En cualquier caso, la enfermedad se constituye en un elemento determinante en la calidad de vida.

Es tarea de cada individuo pensante favorecer los medios que lleven a una calidad de vida compatible con el bienestar y, porque no decirlo, con la felicidad. Si bien los factores que intervienen en la calidad de vida incluyen conceptos como: alimentación, ejercicios, drogas(tabaco, alcohol, alucinógenos), estres, entretención, etc. la orientación de este artículo se dirige a los alimentos:

Durante 20 años nuestra dieta incorporó en forma incontrolada los ácidos grasos denominados "trans", presentes en los productos alimenticios desarrollados con aceites hidrogenados (margarinas y grasas utilizadas en la pastelería, entre otras). La industria y también la ciencia los presentó como una revolución beneficiosa para la salud. Hoy se conoce su efecto deletereo, los acidos grasos trans favorecen el aumento de las moleculas LDL del colesterol (colesterol malo) y la disminución del HDL (colesterol bueno) con lo cual se aumenta el riesgo de aterosclerosis y como consecuencia de las enfermedades cardiovasculares (anginas, infartos, enfermedad cerebro vascular, etc.) que ha instalado ha estas enfermedades como la principal causa de muerte en los países desarrollados.

La dieta contemporánea es abundante en ejemplos como el anterior, el alto consumo de azúcar (más disponible que el agua), favorece la obesidad y pavimenta el camino a la diabetes permitiendo la aparición de los hermanos menores: la resitencia a la insulina y la intolerancia a la glucosa. La sociedad toda y, particularmente nuestros hijos, consumimos cantidades abundantes de azúcar disfrazada como golosinas y bebidas de fantasía. Las bebidas cola, famosas por su precursora la Coca - cola y con amplio reconocimiento por su contribución al desarrollo de la economía mundial, representa, como un monumento en el pináculo de idiotez, el mayor contribuyente al deterioro de la salud, permitiendo - gracias a la presencia, además de abundante azúcar, de acido fosfórico y cafeína en su fórmula - del deterioro de nuestro principal sistema de sostén, el tejido óseo.

Las enfermedades cardiovasculares, consecuencia de la obesidad, diabetes, hipertensión y aterosclerosis y las enfermedades provenientes del deficit de calcio, la osteopenia y osteoporosis, que conforman en su conjunto las causas primeras en la disminución de la calidad de vida, observable, desde los años de juventud; tienen como origen común dietas procedentes de la industrialización, ricas en grasa de mala calidad y en carbohidratos refinados. Nos hemos olvidado de la extrema importancia que presenta el consumo frecuente y abundante de frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas.

Hoy la sociedad enfrenta un enorme desafío, cuidar nuestro ambiente interno tanto como el medio ambiente, ambos con necesidad de cuidado intensivo, y el cambio solo puede ser propiciado desde cada individuo. Solo aquel que se informa seriamente e incorpora los cambios que se requieren en el y su comunidad inmediata, podrá sobrevivir con buena calidad de vida en un sistema que privilegia y venera exclusivamente el desarrollo economico.

Rafael Jiménez Lira
Nutricionista U. de Chile
www.bajardepesoesunarte.com





Wednesday, May 30, 2007


LA DIETA DE LA ZONA


Este texto corresponde al desarrollo del tema en el programa "Puro Cariño" que conduce Rafael Araneda en radio Cariño


Rafael Araneda:

Existe una fórmula perfecta para bajar y mantener el peso, andar lleno de energía y envejecer tardíamente. La siguen Madonna, Jennifer Aniston, Cindy Crawford y lo avala la escuela de medicina de Harvard. Esta formula se llama “dieta de la zona”, la descubrió el Dr. Barry Sears hace alrededor de 15 años. Mientras trabajaba como bioquímico en la investigación de medicamentos para combatir los males cardíacos y diabetes, pensó que el mismo principio que regía para los medicamentos podía ser aplicable a la dieta, esto es la existencia de una zona terapéutica, por debajo de la cual el medicamento pierde efectividad y sobre la cual el producto causa toxicidad.
Hoy analizaremos las verdades de esta verdadera revolución de la dietética:



¿Cuál es la dieta de la zona?

El Dr. Sears plantea que los alimentos son capaces de regular la producción de las hormonas de nuestro organismo y por esta vía favorecer una salud que evitará enfermarnos, favorecerá un sano envejecimiento y evitará la aparición de las temidas enfermedades crónicas no transmisibles.

Existen en nuestro organismo hormonas que son estimuladas por la alimentación, estas son la insulina y los eicosanoides. La insulina debe estar en un perfecto equilibrio entre el consumo de hidratos de carbono y la cantidad secretada, un consumo exagerado de hidratos de carbono favorece un aumento en la producción de insulina situación que conlleva a un aumento en el almacenamiento de las grasas, en vez de favorecer el uso de la grasa corporal como productora de energías.
Los alimentos que aportan carbohidratos deben ser restringidos, particularmente aquellos que tienen efecto violento sobre la glicemia o azúcar de la sangre como el azúcar, la miel, el pan blanco, las pastas, el arroz, las papas y todos los productos hechos con harina blanca. En su lugar favorecer el consumo de aquellos alimentos cuyos hidratos de carbono tiene un efecto moderado sobre la glicemia y en consecuencia evitan la sobreproducción de insulina, estos son frutas, verduras, cereales integrales y legumbres. La fibra dietética presente en estos alimentos dificulta la disponibilidad de los hidratos de carbono a nivel digestivo y por consecuencia su incorporación al torrente sanguíneo.

¿Qué son los eicosanoides?

Son hormonas que regulan los procesos inflamatorios. Estas sustancias derivan de ácidos grasos presentes en nuestra dieta. Los ácidos grasos provenientes de los vegetales, presentes en los aceites de maravilla, uva, maíz, etc., corresponden a los denominados omega 6, los eicosanoides formados con ellos favorecen la inflamación, por otro lado los ácidos grasos provenientes de de los pescados de agua helada como jurel, salmón, sardinas, bacalao, aportan los conocidos omega 3 cuya función es anti inflamatoria efecto que constituye un elemento protector de las enfermedades del corazón. Si bien es cierto, ambos ácidos grasos son necesarios para la salud, la inmensa desproporción con la que son consumidos genera efectos deletéreos en la salud. Cabe mencionar que todas las enfermedades crónicas tienen como causa subyacente la inflamación, es así como se reconoce a nivel científico que la diabetes, la hipertensión, la hipercolesterolemia, la obesidad y el cáncer son enfermedades inflamatorias, siendo el endotelio, la capa interna de las arterias, la que se ve afectada con este proceso. Esta inflamación esta bajo el control de los eicosanoides

El Dr. Sears propone la necesidad de mantener un equilibrio entre los aceites omega 3 y omega 6, para lo cual se requiere reducir el consumo de aceites vegetales y aumentar el aceite de pescado, rico en omega 3. Las necesidades de omega 3 no se cubren con el pescado a menos que esté presente en la dieta todos los días, la mejor forma es la suplementación con concentrados de EPA (ácido eicosapentanoico) y DHA (ácido docosahexanoico), 2 ácidos grasos presentes en el aceite de pescado, conocido como omega 3, estos concentrados se encuentran en el mercado en forma de cápsulas y en aceites.

¿Como llevamos estos conceptos a la mesa, a la comida de cada día?

La dieta de la zona plantea la distribución de los alimentos en 5 comidas diarias 2 de las cuales serán ligeras, nunca deben pasar más de 4 o 5 horas entre una y otra comida para evitar una mayor producción de insulina, respetando 8 horas de ayuno en la noche.
En la dieta de la zona los hidratos de carbono representan el 40 % de las calorías totales, las proteínas un 30 % y las grasas un 30 %. Esto significa que una dieta de 1200 calorías debiera tener 90 gramos de proteínas, 40 gramos de grasas y 120 gramos de hidratos de carbono. La dieta de la zona tiene características hipocalóricas con un consumo diario que está entre las 1.200 y 1 500 calorías.

¿Cuáles son los beneficios de esta dieta?

Seguir la dieta de la zona significa llevar un estilo de vida que permite controlar la insulina a través de los alimentos, también los alimentos permiten el control de los procesos inflamatorios de tipo crónico, reduciendo las principales causas de muerte en el mundo Occidental, alarga nuestra vida y mejora la calidad de esta.Además, según Sears esta dieta es fácil de seguir y evita desórdenes alimenticios ya que “controlar la insulina nos ayuda a controlar las emociones y la sensación de hambre”. Así, un antojo de carbohidratos (azúcar, chocolate, etc.) no sería más que la respuesta hormonal a una comida anterior inadecuada para la bioquímica de la persona.

¿Qué alimentos comer y cuales no?

Esta dieta establece 3 grupos de alimentos:

Alimentos restringido o controlados (consumo ocasional): embutidos (también hay que controlar el jamón de cerdo), carnes grasas, grasas saturadas, pastelería y dulces.

Moderados: huevos, carnes magras e hidratos de carbono refinados (pasta, arroz y papas). Sears recomienda comer de 1 a 2 huevos por semana y de 1 a 2 porciones diarias de carne magra.

Ilimitados: frutas, verduras, lácteos desnatados, pescado y agua. Las verduras u otros alimentos deben ser aliñados con aceite de oliva. Hay que tomar: 1 a 2 raciones diarias de pollo o pescado, y 3 a 5 porciones de frutas o verduras diarias. Además del aceite de oliva, las otras grasas saludables son los frutos secos o las paltas.

Además de la proporción de alimentos, hay que tener en cuenta la cantidad, y ésta depende del sexo, peso, porcentaje de grasa corporal y actividad física de cada individuo.
Sears también recomienda beber dos litros de agua diarios y hacer al menos 30 minutos de actividad física tres veces por semana.


Ejemplo de minuta para dieta de la zona:


DIA 1


Desayuno

1 taza leche descremada con 1 cucharada sopera de avena más 3 nueces.
1 rebanada jamón
1 naranja mediana.

Colación

1 trozo de quesillo 50 grs. (1/3 pote chico)
1 yogurt sin azúcar con 3 almendras.

Almuerzo

Salmón a la plancha100 grs. (1 palma de la mano)
Lechuga: 1 taza con 1 taza de coliflor (con limón y sal)
1 plátano chico

Colación

¾ taza leche descremada.
1 rebanada pan molde integral con 1 rebanada de jamón de pavo.

Cena: Pollo con puré de verduras

Pollo 80 grs.
Puré: 100 grs. Zapallo 1 taza, 1 papa tamaño huevo, 1 taza de acelga, todo medido en crudo.
Aceite oliva 1 cucharadita.
2 tunas.



Rafael Jiménez Lira
Nutricionista (Msc)

Wednesday, May 16, 2007


DIETA Y RESISTENCIA A LA INSULINA


Este texto corresponde al desarrollo del tema en radio "Cariño", programa "Puro cariño", conducido por Rafael Araneda.

Rafael Araneda:

Hoy en día, muchas personas, jóvenes y adultos, después de tomarse algunos exámenes de sangre indicados por el médico, reciben la noticia de tener “resistencia a la insulina”. Los expertos señalan que esta condición que se presenta como consecuencia de una dieta hipercalórica y del sedentarismo, predispone a la diabetes del tipo 2, sin embargo, esta es una situación que se puede revertir.

¿Que es la resistencia a la insulina?
La resistencia a la insulina es una cualidad del género humano, que favoreció la adaptación a la escasez de alimentos en tiempos pasados. Esto fue lo que le permitió al hombre primitivo sobrevivir en condiciones donde se alimentaba, con suerte, una o dos veces a la semana. Todavía gran parte de la humanidad porta el gen de la insulinorresistencia. Las personas que en la actualidad portan ese genotipo "ahorrador", son aquellos que al convertirse en obesos comienzan a presentar serios problemas de salud, que no presentaban mientras mantienen su peso normal. Ocurre cuando la dieta diaria es rica en grasa y azúcar, y cuando además no hacemos ningún tipo de actividad física.
Para poder entender este fenómeno es necesario tener en cuenta que nuestro organismo, como cualquier maquinaria que conozcamos, requiere de energía o “combustible” para funcionar. Este combustible es aportado por los alimentos que contienen una sustancia nutritiva conocida como “Hidratos de carbono”. Los hidratos de carbono son degradados a glucosa en el tubo digestivo y como tal pasan a la sangre donde la glucosa es transportada hasta las células para ser oxidada y así obtener de ella la energía. En esta etapa, la insulina, hormona producida por el páncreas, juega un rol fundamental, puesto que favorece la entrada de la glucosa a la célula. Cuando las células pierden sensibilidad a la acción de la insulina se produce una “resistencia a la insulina”, que el organismo compensa con una mayor producción de la hormona, fenómeno que se conoce como hiperinsulinemia.

¿Cuáles son las causas de la resistencia a la insulina?

No se sabe cuáles son las causas de esta condición. Se supone la necesidad de una predisposición en los genes y la participación de algunos factores vinculados al estilo de vida, como el sedentarismo, la obesidad y la mala alimentación. Además, la resistencia a la insulina ha aumentado en la medida que se han incrementado los casos de obesidad y desórdenes alimenticios, lo que hace suponer que las células grasas son grandes protagonistas en este
deterioro. El cuadro se completa con otros indicadores: un alto índice de masa corporal, especialmente la llamada obesidad central, condición que puede ser detectada con una simple medición de cintura. Un perímetro de cintura superior a los 88 cm. en mujeres y a 102 cm en hombres, da cuenta de una sospecha fundada de resistencia a la insulina. Se puede observar también hipertensión arterial. Una pigmentación oscura de la piel de cuello y axilas llamada “acantosis nigricans”, puede dar indicios de la existencia del problema. Es frecuente que, junto con lo anterior, los pacientes tengan el colesterol alto, hígado graso y/u ovario poliquístico, pues además de intervenir en el procesamiento de la glucosa, la insulina participa en el manejo y distribución de las grasas y en el efecto final de otras hormonas.

¿Cuáles son las consecuencias de la resistencia a la insulina?

En estos momentos las principales causas de muerte entre los chilenos son los infartos al miocardio, la hipertensión y la diabetes, todas patologías asociadas a la obesidad y además, todas ligadas a la insulinorresistencia y todas en franco aumento entre los chilenos. Por esta razón y dado que tenemos en nuestros genes esta condición, es que no deberíamos entregarnos a conductas sedentarias que nos hagan subir de peso. Tenemos que gastar las calorías que consumimos si no queremos que se conviertan en grasa, con el consiguiente riesgo, que esto significa, para nuestra salud.

¿Se puede tratar la resistencia a la insulina?

La resistencia a la insulina se debe abordar desde dos frentes:

El primero dice relación con la prevención del síndrome como tal y ello se logra con la formación de hábitos de vida saludable desde pequeños, particularmente en niños cuyos antecedentes familiares figura un pariente con resistencia a la insulina o diabetes.
El segundo frente está en los insulinoresistentes ya diagnosticados, porque una acción oportuna permitirá evitar la presencia a futuro de diabetes. Lo importante es pesquisar a tiempo esta condición, pues la evolución progresiva de la resistencia a la insulina puede revertirse mediante un cambio en el estilo de vida. Éste involucra, en primer lugar, ejercicio físico y una alimentación sana. Reduciendo la ingesta de azúcar, disminuye también la producción de insulina y, por lo tanto, la resistencia a su acción. La baja inicial de peso es más difícil que en personas normales por cual, en ocasiones, también se administran medicamentos que sensibilizan las células a la insulina con esto se disminuye su producción. Pero lo más importante es la detección precoz y el cambio de hábitos, que debe mantenerse de por vida para evitar la aparición temprana de una diabetes.

¿Cómo se debe abordar la resistencia a la insulina desde los alimentos?

La primera medida dice relación con la disminución o eliminación del azúcar de la dieta, en todas sus formas, la del azucarero y de los alimentos que la contienen (bebidas de fantasía, pasteles, tortas, caramelos, galletas, etc.). Luego es necesario restringir aquellos alimentos con hidratos de carbono refinados, como harina blanca (pan, fideos), arroz, papas. Favorecer el consumo de alimentos integrales como avena, harina integral y productos fabricados con ella como el pan y fideos integrales, también el arroz integral. Además, son productos integrantes de una dieta beneficiosa para el tratamiento de la resistencia a la insulina: frutas y verduras (5 al día), leche y productos lácteos con bajo contenido de grasa, carnes de preferencia blancas, pescado 1 o 2 veces por semana, huevo 2 o 3 unidades semanales y legumbres como porotos, garbanzos y lentejas que no deben estar ausentes en la dieta semanal. La dieta debe estar claramente orientada a la disminución del peso, para lo cual es necesario incorporar diariamente actividad física.

¿Es muy importante la actividad física?

Sin duda, lo es para la vida, y para el tema que hoy tratamos es fundamental, porque el tejido muscular consume el 80% del gasto diario de glucosa, por otro lado, tanto como el sedentarismo favorece la disminución del tejido muscular, el ejercicio permite el aumento de las células musculares y la calidad con la que estas funcionan, dado que aumenta – con el ejercicio - la irrigación sanguínea al músculo, aumentan los depósitos de glucosa en el músculo y la actividad de oxidación de las grasas dentro de las mitocondrias.



Rafael Jiménez Lira
Nutricionista (Msc)

Wednesday, May 02, 2007


MUJER Y DIETA


Este texto corresponde al desarrollo del tema en el programa "Puro Cariño", en radio Cariño 104.9, conducido por Rafael Araneda.

Rafael Araneda (introducción):

La mujer, a través de la historia de la humanidad ha cumplido el rol fisiológico de la maternidad y el cultural del cuidado de sus hijos. A partir de la segunda mitad del siglo XX, los grandes cambios socioculturales y económicos la han integrado a la actividad laboral, social, política y económica. La necesidad de un adecuado desarrollo físico y biológico para seguir cumpliendo estos múltiples roles, sin que se dañe su salud ni la de los hijos, obliga ha entregarles los aportes nutricionales específicos que requieren en las distintas etapa de la vida. El banco mundial ha señalado: “Invertir y proteger a la mujer entre los 14 y 50 años de edad, ofrece los mejores retornos en salud, socioeconómico, productivo y demográfico, con evidentes beneficios para la familia, la comunidad y la economía mundial”.

¿Cuales son los problemas que enfrenta hoy la mujer derivados de la nutrición?

A partir de la adolescencia, la mujer tiene el doble de riesgo que el hombre de presentar obesidad. Esto debido a los actuales patrones de alimentación y actividad física. Una encuesta efectuada en la región metropolitana revela que el 29 % de las calorías de la dieta de la mujer derivan de las grasas y que en un tercio de ellas el aporte de calorías grasas superaba el 35%. Otros hechos destacables fueron el bajo consumo de frutas, verduras y lácteos y un alto consumo de azúcar. Se estima que el patrón de consumo de este sector de la población se alterará más en el tiempo favoreciendo el incremento de la obesidad y de las enfermedades crónicas no trasmisibles. Por otro lado, estudios chilenos orientados a pesquisar la prevalencia de factores de riesgo, señalan que el sedentarismo afecta a cerca del 80 % de las mujeres, a pesar que el criterio establecido para definir que una persona era activa, implicaba la realización de solo 2 sesiones semanales de 15 minutos de ejercicios físicos programados. La inactividad física en mujeres se presenta desde muy temprano en la vida, observándose un aumento sostenido en edades mayores y con mayor frecuencia en el nivel socio económico bajo.

¿Qué otros problemas de salud presenta la mujer además de la obesidad?

En la mujer, también son más prevalentes la hipertensión arterial (de un 20 a un 60 % dependiendo de la edad) y la diabetes mellitus tipo 2, ambas patologías asociadas a la obesidad y que constituyen junto con las enfermedades cardiovasculares isquémicas, las tres primeras causas de muerte en la mujer adulta.

Sin embargo, hoy quisiera destacar además, 3 problemas nutricionales ocasionados por carencia:

La osteoporosis, que también afecta más a la mujer que al varón y que suele manifestarse con fracturas patológicas frente a traumas mínimos y determina una gran morbi – mortalidad y costo en salud. La osteoporosis se asocia a una menor ingesta de calcio e inactividad física. Después de los 65 años la fractura de caderas en mujeres triplica a la del varón. Si bién es cierto, la osteoporosis afecta al adulto, debe prevenirse en las edades tempranas de la vida ya que durante las primeras 3 décadas de la vida se adquiere el 99 % de la masa ósea máxima, que corresponde a la reserva de calcio esquelética, para cubrir las necesidades de pérdidas fisiológicas de las edades posteriores. La masa ósea máxima depende, entre otros factores, del calcio de la dieta y de la actividad física. En la post menopausia y en la vejez, una adecuada ingesta de calcio también contribuye a prevenir la osteoporosis al retardar la pérdida ósea. Los estudios sobre nutrición del calcio señalan que dos de cada tres escolares ingieren menos del 50% de la recomendación diaria y que en las mujeres, la ingesta de calcio es menor que la de los varones. Estudios realizados por el Ministerio de Salud en población adulta y en embarazadas, también destacan el bajo consumo de productos lácteos que son los alimentos que más calcio aportan. Las mujeres deben consumir 4 porciones de lácteos al día para cubrir los requerimientos de calcio.

La anemia nutricional también es más prevalerte en la mujer debido a una mayor pérdida de hierro generada por los flujos menstruales. Afecta aproximadamente al 20% de las mujeres en edad fértil en los grupos de mayor riesgo social, asociada a un déficit de ingesta de hierro por bajo consumo de carne.

Otro componente de la dieta cuyo consumo está por debajo de la recomendación es la fibra. El bajo consumo de fibra dietética se asocia a un mayor riesgo de varios tipos de cáncer y también a obesidad. Estudios chilenos señalan que el consumo de fibra no sobrepasa los 15 gramos diarios que corresponde a menos del 60 % de lo recomendado por el instituto nacional del cáncer de los estados Unidos de América (25 a 30 gramos) para la prevención del cáncer colorectal y mamario. La fibra juega un rol importante en la protección de la mucosa del tracto digestivo previniendo la mayoría de los cánceres digestivos y de mama, que tiene una alta mortalidad en la mujer. El consumo diario de frutas y verduras en cantidad de 5 porciones diarias, como también de productos integrales contribuyen a disminuir la prevalencia de cáncer y favorece la mantención de un peso corporal adecuado.

¿Por qué se le da tanta importancia al ácido fólico durante el embarazo?

En la mujer que intenta embarazarse, junto con la importancia de mantener sus depósitos de calcio y hierro normales es fundamental preocuparse por el ácido fólico. Esta vitamina tiene un rol fundamental en la prevención de los “Defectos en el cierre del tubo neural”, malformación fetal que puede manifestarse como una anencefalia (ausencia de una parte importante del cerebro), o como espina bífida (medula espinal queda sin protección ósea). Al respecto cabe señalar que el cierre del tubo neural se produce entre el día 15 y 18 después de la concepción, de manera que esta completamente formado, en el momento que la mujer se entera que está embarazada.
Lo anterior significa que las mujeres deben asegurar un consumo adecuado de acido fólico previo a su embarazo, en tal sentido, junto con una dieta rica en verduras de hojas verdes, se ha recomendado que las mujeres con posibilidad de embarazo se les administre una dosis de 0.4 mgr. de ácido fólico al día. Sin embargo, y debido a la gran cantidad de embarazos no planificados se hizo necesario buscar la forma de asegurar una ingesta adecuada de ácido fólico, fue así como en Chile, a contar de enero del año 2.000, se fortificó la harina de panificación con 220 microgramos de ácido fólico por cada 100 gramos de harina, con lo cual se logra cubrir la recomendación de este micronutriente con el consumo de 2 panes diarios.

¿La obesidad es peligrosa durante el embarazo?

Un adecuado control del peso desde antes de la concepción es fundamental para disminuir el riesgo de malformaciones congénitas. Múltiples estudios demuestran que la obesidad y la diabetes son enfermedades que aumentan el riesgo de malformaciones congénitas, especialmente craneofaciales y músculo esqueléticas y que ambas patologías actúan en forma potenciada en la causa de estas afecciones.

¿Qué consejos finales podemos darles a las mujeres?
Es muy importante que la mujer que planifica embarazarse en el futuro cercano acuda a una consejería nutricional que permita corregir antes del embarazo, condiciones de malnutrición por déficit o por exceso, asegurar una adecuada ingesta de ácido fólico, hierro, calcio, y otros micronutrientes importantes para el desarrollo embrionario y fetal.



Rafael Jiménez Lira
Nutricionista (Msc)

Monday, April 09, 2007

Dieta y enfermedad cardiovascular:
Este texto corresponde al desarrollo dado al tema del colesterol en el programa "Puro Cariño" en radio cariño, programa conducido por Rafael Araneda.
Durante la última semana, la muerte de 2 chilenos por infarto cardíaco en momentos que se trasladaban en horas punta, nos impactaron. Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares, entre las que se encuentra el infarto constituyen una importante causa de muerte entre los chilenos, 1 de cada 4 muertes se deben a problemas cardiovasculares y 1 de cada 10 es ocasionada por un infarto.
Los expertos señalan que las condiciones que se asocian a un mayor riesgo de tener un infarto agudo al miocardio o accidentes vasculares cerebrales son:

TABAQUISMO

HIPERTENSION ARTERIAL

NIVELES ALTO DE COLESTEROL.

OBESIDAD

SEDENTARISMO

Tres de los 5 factores de riesgo se vinculan directamente con la alimentación. Hoy vamos a conversar como la dieta influye sobre el colesterol sanguíneo.

¿QUE ES EL COLESTEROL?

El colesterol es una sustancia grasa compleja que nuestro cuerpo necesita para desarrollar numerosas funciones como producir hormonas, ayudar a la formación de la bilis, de la vitamina D y para mantener la estructura celular del organismo, o sea se encuentra en todas las células del cuerpo. Para hacer una paralelo podemos decir que el colesterol es a nuestro cuerpo lo que el cemento es para la ciudad, este se encuentra en los edificios, en nuestras casas, en las carreteras, en los puentes, en los túneles, en los postes del alumbrado público, etc. Hoy no concebimos una ciudad sin cemento, así tampoco concebimos nuestro cuerpo sin colesterol.

¿SE HABLA DE UN COLESTEROL BUENO Y DE UN COLESTEROL MALO?

Lo cierto es que el colesterol es solo uno, lo distinto es el medio de transporte. El colesterol debe ser trasladado desde el tubo digestivo a todos los sectores del organismos, para ello tenemos nuestro propio transantiago, una micro troncal (LDL) lo toma y lo transporta hacia todos los órganos y células pero deja todo el excedente tirado en las carreteras, o sea en nuestras arterias (por eso se llama colesterol malo), pero tenemos en nuestro organismo una micro de acercamiento (HDL) que retira este colesterol de exceso llevándolo al hígado donde es eliminado – por eso se llama colesterol bueno. Si el transporte LDL es alto en cantidad va a quedar mucho colesterol tirado el que va a obstruir las arterias, lo mismo ocurrirá si el transporte que retiran el colesterol (HDL) es poco. Esto es como si todo el cemento sobrante de las construcciones quedara tirado en las calles y solo fuera retirado una pequeña parte. Imaginemos que en la mitad de un túnel se acumula tanto cemento que impidiera el paso y que ese túnel es la única conexión de un pequeño poblado para recibir todos los alimentos, entonces el poblado colapsa, o sea se infarta, se muere.

¿EN QUE ALIMENTOS ENCONTRAMOS COLESTEROL?

Solamente en los alimentos de origen animal, en las carnes en general y en particular en las carnes rojas grasas y en los derivados; cecinas, embutidos, interiores (riñones, sesos, etc.), también en la grasa de la leche, la mantequilla y el la yema del huevo. No solo el colesterol existente en estos alimentos es dañino si no que las grasas saturadas que estos aportan favorecen el aumento del colesterol.

¿LOS ACEITES VEGETALES NO CONTIENEN COLESTEROL?

Las grasas llamadas insaturadas, presentes en vegetales y productos marinos pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol. Los vegetales no contienen ni aportan colesterol. Son por lo tanto aceites de buena calidad nutritiva: el aceite de oliva, de soya, de canola, de maíz y también el contenido en semillas como nueces, almendras, maní y el de frutos como la palta y aceitunas.

¿A QUÉ EDAD NOS DEBEMOS PREOCUPAR POR LA DIETA PARA MANTENER BUENOS NIVELES DE COLESTEROL?

Los problemas de colesterol que se evidencian en la edad adulta se generan desde edades tempranas, esto significa que la preocupación por estilos de vida saludables debe iniciarse en la niñez a través de la educación familiar para adquirir hábitos de vida que incluyan una dieta saludable, actividad física permanente y prevención del tabaquismo.

¿EXISTE ALGÚN TIPO DE ALIMENTACIÓN QUE FAVOREZCA NIVELES ADECUADOS DE COLESTEROL?

Se ha podido establecer que a nivel poblacional un particular estilo de vida, denominado dieta mediterránea, se asocia a una muy baja frecuencia de enfermedades cardiovasculares. Este estilo de vida mezcla una dieta de características saludables con actividad física significativa y un consumo moderado de alcohol. La dieta se caracteriza por el consumo abundante de alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, cereales integrales, nueces y aceitunas). Su principal fuente de grasa es el aceite de oliva, consumo moderado de leche y derivados, carnes y pescado, el huevo tiene una presencia que va desde quienes no lo consumen hasta un consumo de 4 unidades semanales y una notoria restricción del azúcar.



Rafael Jiménez Lira
Nutricionista (Msc)

Rafael Jiménez Lira
Nutricionista

Friday, July 21, 2006

OBESIDAD Y EJERCICIO FISICO

Mantener un adecuado peso corporal a través del tiempo es la meta más importante en la prevención y tratamiento de la obesidad. La actividad física como componente del estilo de vida, o el ejercicio físico programado en forma continua, pareciera ser la clave del éxito.El efecto positivo del ejercicio físico en la reducción o mantención del peso se explica por medio de varios mecanismos: El más directo se relaciona con un aumento del gasto energético. Un ejercicio leve como caminar significa un consumo de calorías del orden de 2 por kilo de peso por hora, esto es, si una persona de 80 kilos camina 30 minutos, consume 80 calorías. Correr involucra un gasto 10 veces superior.Un efecto muy beneficioso que se obtiene con el ejercicio físico, se relaciona con el metabolismo basal. El metabolismo basal - gasto energético en estado de reposo, que permite la mantención de las funciones vitales - se ve disminuido en condiciones de restricción energética de la dieta. En las personas que se someten a dietas de bajas calorías, acompañado de ejercicios se observa una mantención del metabolismo basal, situación que favorece un mayor gasto energético. Por otra parte la incorporación del ejercicio favorece la mantención de la masa magra concentrando la reducción de peso en la pérdida de tejido graso. El ejercicio físico cumple un importante rol también en la distribución de la grasa corporal, favorece el desplazamiento de la grasa abdominal observándose una disminución del índice de la medida de cintura con respecto a la medida de cadera.El ejercicio físico es una importante estrategia para mantener el peso después de haber conseguido una baja. Se ha demostrado que un gasto energético de aproximadamente 1.500 calorías semanales, por la vía de los ejercicios, permite mantener disminuciones significativas de peso por periodos prolongados.Para personas obesas lo más aconsejable es la práctica de ejercicios en sesiones cortas de 5 minutos por 4 o 5 veces al día. Es necesario, una vez formado el hábito, aumentar progresivamente la intensidad del ejercicio. La actividad física que se puede desarrollar es la caminata, leve inicialmente, luego vigorosa, para combinar después con trote. Si Ud. sufre de problemas cardíacos o músculo – esquelético, consulte previamente a su médico para iniciar un plan dirigido de ejercicios.


Rafael Jiménez Lira
Nutricionista (Msc)

Wednesday, January 18, 2006


¿Puede un diabético comer frutas?

Pregunta frecuente en la consulta de nutrición, particularmente en épocas de abundancia de este apetecido producto de la naturaleza. La respuesta es si, un diabético puede comer frutas.
Las frutas contienen un hidrato de carbono llamado fructosa, y aún cuando este presenta características distintas a la glucosa en cuanto a su absorción y a su efecto sobre la glicemia su contenido de azúcar debe ser considerado como parte del total de hidratos de carbonos de la dieta.
Las frutas contienen vitaminas hidrosolubles como la vitamina C y las vitaminas del complejo B que no son almacenadas en nuestro organismo por lo cual se requiere su presencia permanente en la dieta. Tambien contienen carotenos, vitamina E, vitamina K, sales minerales como calcio, magnesio, selenio, zinc, todas sustancias que cumplen un rol importante en la salud. No se debe olvidar que las vitaminas cumplen un rol protector mediante su función como antioxidantes. Las frutas son importantes aportadoras de fitoquímicos compuestos que desarrolla la planta para protegerse de la radiación solar y que son excelentes protectores para nuestro organismo.
La fibra dietética presente en los alimentos de origen vegetal favorecen la función digestiva. Hoy se sabe que el consumo abundante y frecuente de frutas y verduras previenen las enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer.
Una persona con diabétes debiera consumir 3 porciones de frutas diariamente. Llamaremos porción a aquella cantidad de fruta que aporta 15 gramos de hidratos de carbono, por ejemplo:
Naranja: 1 porción de tamaño regular (150 gramos).
Manzana: 1 porción pequeña (100 gramos).
Durazno: 1 unidad de tamaño regular (130 gramos).
Damascos: 3 unidades (140 gramos).
Melón: 1 taza (180 gramos).
Sandía: 1 taza (200 gramos).
Piña: 3/4 taza (120 gramos).
Tunas: 2 unidades (150 gramos).
Cerezas: 15 unidades (80 gramos).
Debe entenderse que cada porción de fruta consumida debe formar parte del consumo total de hidratos de carbono de la comida en la que se incluye. Por ejemplo, si su almuerzo es de 50 gramos de hidratos de carbono, la incorporación de 1 porción de fruta ocupa 15 gramos, por lo tanto los demás alimentos deben contener los 35 gramos restantes.
Debe tenerse en cuenta que las frutas se comerán como parte de las comidas establecidas y en los horarios predeterminados.


Rafael Jiménez Lira
Nutricionista (Msc)